lunes, 14 de marzo de 2011

Alejandra "el significado de tu ausencia"





Hace aproximadamente 8 años partiste de este mundo dejando una huella en cada uno de los corazones de las personas que te conocieron.  Te fuiste sin decir siquiera un adiós por que se que no era el momento en el cual debías partir solo que las casualidades de la vida hicieron que tu permanencia en la tierra fuera fugaz.

Fugaz es la descripción de tu vida aquí en este mundo, muchos te conocieron con ese temperamento alegre que te caracterizaba, con esas ganas de triunfar, con esa fuerza indomable de salir adelante sin que nada te detuviera, nada era obstáculo para ti, brillaste como la estrella más resplandeciente  del universo, pero un 24 de junio de 2003, todo se detuvo aún me pregunto porque te fuiste, aún no se si cumpliste todos tus sueños, aún me pregunto qué fuera de este mundo si estuvieras aquí.

Son tantas preguntas sin respuestas las que dejaste pero solo sé que lo que sucedió fue producto de tu propia decisión, solo sé que estas en un lugar del cielo compartiendo de la gloria eterna de nuestro padre Dios y que desde el cielo nos miras y recuerdas.  

Alejandra a pesar del tiempo todavía te extraño.


SAN JACINTO: TIERRA DE MIL COLORES


Mi nombre es Martha Fernandez Ortega, soy de un hermoso pueblo llamado San Jacinto (Bolívar), situado a 96 KM de Cartagena, unido a ésta por la carretera Troncal de Occidente. Pueblito de tierra caliente, guindando hamacas de hermoso colorido herencia indígena que aún persiste junto con muchas tradiciones musicales artesanales de gran valor. Cuenta con una población aproximada de 24.740 habitantes.

El Municipio de San Jacinto está considerado como el primer centro artesanal de la costa Atlántica, además también el primer comercializador de productos elaborados en telar vertical como hamacas y su diversificación, también produce productos elaborados en croché y macramé, así como también productos de la madera, la talabartería y los instrumentos de gaita entre otros.

La alegría de los colores

Usted en su viaje siempre sabrá cuando llega a una tienda de hamacas, pues es bien recibido por una multitud llena de colorido. San Jacinto comienza en una calle repleta de hamacas, peyones, mochilas y fajones verdes, amarillos, azules y de cualquier color; todo ellos colgando en las calles como una exhibición artísticas de gran colorido y hermosas imágenes.

El tiempo que se detiene

Al inicio las mujeres trenzaban el hilo artesanalmente para luego teñirlo y finalmente convertirlo en telas multicolores, pero como no pueden dedicar todo el tiempo a los tejidos (ya que sobre sus hombros se descarga la responsabilidad de la familia) ellas necesitan de por lo menos 4 días para terminar una hamaca, pero muchos mas si la tela va bordada.

Del centro a las afueras de la población de puede observar las diferencias arquitectónicas y sociales que tienen relación con el tejido, muy cerca de la plaza están los almacenes de hilos y hamacas; mas allá están los barrios donde se fabrican fajones, mochilas y peyones.

Sin lugar a dudas cuando pienses en pasar un momento de completo esparcimiento no dudes en viajar a mi natal San Jacinto Tierra de mil colores.

Mi traviesa Valentina Cervantes Fernandez


En realidad pude escribir tantas cosas que se refieren a mí, pero decidí escribir sobre el ser más excepcional que existe en mi vida, es una niña que vino al mundo en 27 de junio del año 2002, no esperaba su llegada por que debía nacer en agosto de 2002, pero por cosas del destino su nacimiento se anticipo. Cuando la observe por primara vez sentí miedo no se en realidad porque, era pequeñita pesaba 1800 gramos y tallaba 44 cm. Para mí ser madre era algo tan diferente, aún pensaba que no estaba preparada para serlo, de hecho es algo que no se aprende ni te dan lecciones previas solo llega el momento y tratas de dar lo mejor de ti.  Pasaron los días y esa pequeña criatura iba iluminando todo a su paso, aumento de peso, creció 10 cm mas en tan solo 1 mes, tenía una sonrisa hermosa que aún conserva, me lleno la vida de ilusión, me la imaginaba como seria de grande, que haría mi Valentina en 10 años, soñaba y soñaba con verla crecer, actualmente Valentina Cervantes Fernández tiene 8 años si la conocieras no creerías que al nacer fue tan pequeña, tiene el peso y la talla de un niño de 9 años y además goza de una muy buena salud. 
Al principio les decía que le hablaría sobre el ser mas excepcional que existe para mí y no me equivoque al decirlo Dios nos regala el don de ser madres y la dicha de ver crecer a esas personitas que llevamos en nuestro vientre y que cada día se vuelven un motivo de inspiración para continuar en momentos en que a veces creemos que no podemos seguir, mi hija fue mi inspiración en un momento difícil de mi vida, pensé que no podía pero Dios siempre nos brinda una segunda oportunidad y gracias a mi hija pude vencer los obstáculos que se me presentaron y hoy puedo decir que soy feliz.  Gracias Valentina por llegar a mi vida…..gracias Dios por regalármela……hija te amo.